El valor de lo híbrido

 

hibrido

 

En el mundo profesional, la categorización se encuentra desde un primer momento. Nuestra actividad laboral debe resumirse a una simple línea, muchas veces a una palabra, una que pueda condensar todo lo que nuestras capacidades laborales comprenden.

¿Pero define el cargo realmente lo que somos y refleja realmente el potencial de nuestras capacidades?.

 

Concebir nuestro desarrollo profesional como un proceso lineal, y nuestra posición laboral de forma “monocromática”, es una concepción que está siendo alterada todos los días.

 

Ocurre también en nuestro contexto local, con la presencia cada vez más visible de actores emergentes, sobre todo del campo independiente, que demuestran como disciplinas – a veces contrarias entre sí – pueden articularse.

Vemos así desde las más diversas combinaciones posibles, pasando desde ilustradores/programadores, escritores/productores, diseñadores/ fotógrafos y la lista continúa. La hibridez profesional, que muchas veces es vista bajo la lupa de la falta de formalidad y de foco, requiere de hecho todo lo contrario. Quienes se desarrollan en más de una disciplina en simultáneo, descubren casi inmediatamente lo fundamental que representa un meticuloso y disciplinado manejo del factor tiempo y del planeamiento para llevar a cabo sus distintas actividades.

En esta progresión también se da una retroalimentación constante de nuestras capacidades. Lo que normalmente no notamos, es que en el momento en el que decidimos profundizar en un área específica, también indirectamente estamos influyendo en otra.

En un escenario donde la amplitud de enfoque y la creatividad son aptitudes cada vez más requeridas y valoradas, el ser multifacético hoy en día significa también aportar desde un enfoque más amplio, soluciones e ideas que impulsen a los proyectos, a las empresas y por ende, a la economía misma.

Cambiar los paradigmas sobre esto, tanto individualmente como a nivel organización, es el paso fundamental que debemos dar para una evolución verdaderamente íntegra. Porque para crecer, no existe un solo camino.

Leave a Comment